LA METODOLOGÍA:

PRESENCIAL Y VIVENCIAL.

Ya sabes que cualquier formación relacionada con el trato profesional entre personas será una formación parcial si no es presencial. Con el e-learning u online, puedes realizar una breve introducción y obtener una primera aproximación, pero nunca una formación completa. No compres los argumentos de venta de las escuelas, ya que a ellas les interesa el e-learning porque te cobran lo mismo, pero se ahorran mucho dinero.

Lo que está claro es que hoy puedes desplazarte a cualquier parte del mundo para estudiar y es fácil que encuentres mucha oferta formativa en universidades, escuelas de negocios y centros de formación, todos con magníficas instalaciones. Pero la mejor metodología, sin duda, sigue siendo la presencial, y diseñada con el apoyo de dinámicas vivenciales.

También se habla de mayor calidad y garantía si estudias en un sitio u otro, pero la realidad es que no depende del lugar, sino de quién te está formando. Veámoslo el siguiente punto.

EL PROFESOR: DIDACTA ACREDITADO

(SABER MUCHO Y SABERLO ENSEÑAR)

Seguro que conoces personas que tienen su trabajo habitual y además dan algunas horas de clase, o mientras están dando clase te explican lo estupendos que son haciendo Coaching, y seguro que también sabes de cursos en los que hay diferentes profesores donde cada cual te explica algo de su propio enfoque. Pues bien: esto son algunas locuras que te conviene evitar.

Si quieres aprender Coaching, no busques un buen coach: encuentra al mejor profesor en Coaching.

Elige a un Maestro entre Maestros.

Y entonces ponte en sus manos.

Para que logres distinguirlo, será importante que tengas en cuenta dos aspectos:

  • La aptitud. Es básica: quien te dé clase ha de dominar la materia que te transmite. No puede estar repitiendo lo que le dijeron o lo que ha escuchado que dicen otros sin saber exactamente de qué habla.
  • La actitud. Es lo que marca la diferencia: hay quien sabe mucho sobre algo, pero no sabe explicártelo para que lo entiendas. Conoce a quien te va a dar clase, reúnete con él antes de tenerlo cada día delante de ti y averigua si es un charlatán o un arrogante, si es sincero y humano, en definitiva, si os entenderéis u os mataréis.

Encuentra quien lleve mínimo 20 años en el sector dedicándose únicamente al Coaching, quien esté acreditado como didacta para dar clases de Coaching, quien ejerza de coach estando certificado internacionalmente, quien investigue constantemente e innove en base a la ciencia, la filosofía y la psicología. Comprueba su experiencia, su trayectoria, sus referencias.

Y cuando lo hayas encontrado, conócele en persona: es demasiado importante como para conformarte con menos.

LA CERTIFICACIÓN: POR RIGOR Y CALIDAD

(NO POR CANTIDAD DE HORAS O DE DINERO)

Actualmente, cuando acabas tu formación en la universidad, la escuela de negocios o en el centro de formación oficial, tienes tres opciones:

  1. Te entregan un título con su nombre y marca, y pasas a ser exalumno con derecho a sus ventajas y beneficios, pero con poca o nula validez de tu profesionalidad contrastada en el sector (ejemplo: UB, ESADE, etc.).
  2. Te entregan un certificado que deberás renovar pagando y haciendo otro examen cada 3 años, además de pagar la cuota de socio cada año, ya que si dejas de ser socio o no haces el examen cumpliendo los requisitos o no has pagado por sus cursos que te dan créditos, te quitan e invalidan la certificación (ejemplo: ICF es la más conocida, que no por ello la mejor).
  3. Un organismo independiente te examina y cuando apruebas, entonces recibes un certificado que no caduca, sin tener que pagar ninguna cuota de socio en ningún momento (ejemplo, OCC-Internacional, que es la única que ofrece esta posibilidad)

Son alternativas muy diferentes, pero no excluyentes: puedes tenerlas las tres. Y aunque la tercera (OCC) es la más sana y adulta, puedes elegir la que prefieras. Tú eliges. Pero elige estando informado: infórmate sobre las cuotas, la caducidad, la renovación, los precios, los requisitos, … Pide la información allá donde vayas a formarte antes de decidirte.

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